miércoles 21 de octubre de 2009

Paseo por Avilés

Hacía tiempo que no estaba por Avilés. Por alguna extraña razón, Fer le dio por llevarme. La verdad es que no lo entiendo, porque está muy bien que me lleve por Avilés, pero si luego no puedo oler ninguna meada ni ponerme al día de los líos, celos y novedades perrunas, ¿para que voy? ¿Para qué me lleva al Parque de Ferrera si no puedo dejar mensajes, recordar a todos esos pazguanes que el parque es mío, dejar avisos de los gatos a los que se debe cuidar?
No lo sé, está relación no termina de funcionar como debería.