En mi último apunte, os dejé camino de Alemania, donde iba a dar unas charlas a unos perros interesados en aprender las técnicas españolas de rebocing. Hoy, os contaré una cosita muy desagradable, pero que muy desagradable que me pasó por Alemania.
Andaba yo con mis amigos alemanas caminando por Canemburgo, charlando de cosas intrascendentes, pero también de huesos y de aspectos importantes de la vida.
Yo anda así, a mí aire, cuando de repente. Todos escuchamos una voz:
"Pero si es Tila, la Tila en Alemania"-
Y es que a mí, el momento revelación de mi presencia lo llevo muy mal. Nos giramos todos y vimos a un español, por sus gritos los conoceréis, señalándome con el dedo.
"Tila, joder, sí es la Tila, ¿no te acuerdas de mí? Javier, Javier Bardem, que estuve en Avilés, haciendo una película".
Y a mí, ¿qué? ¿Acaso voy yo molestando a la gente por ahí? El que quiere lee mi bitácora, pero no agobio a la gente. Pero el tío nada:
"Tila, Tila, ¿me firmas un autógrafo?"
Nada, tuve que ponerme a ladrar hasta que unos gran daneses del servicio de seguridad lo pusieron en su sitio.
Pero es que ya no se puede viajar tranquila.
lunes 29 de junio de 2009
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